Reseña – Billie Eilish: The World’s A Little Blurry (2021)
- The World Critic Project Admin
- 9 jul 2021
- 17 min de lectura
Actualizado: 14 may 2025
Primera impresión: 8.0/10
Impresión actual: 9.75/10
Cuando has ganado decenas de premios porque lo que haces es sumamente bien aceptado y tu desplante en lo que haces es sumamente atrapante, llenando los lugares de gritos de admiración, fuerza, empoderamiento y sanación para ti y los demás, ¿qué es lo que te queda por hacer? Ver hacia ti mismo, invitándolos a tus fanáticos y exponiéndote un poco en lo que es tu vida personal y tu visión del mundo con otras personas. Darle al público un poco de tu vida personal y hacerlos parte de tu vida. Pero, si eres una persona tan cercana con tu público, que literalmente los sientes como parte de tu familia, entonces… ¿qué más queda por hacer, si ya has hecho casi de todo en tu rubro? Fácil: muéstrate cómo eres frente a una cámara, desde que comienzas hasta dónde estás; muéstrate cómo eres realmente y sé feliz con el resultado.
Aquí, Billie Eilish, artista musical pop icónica de los últimos años – estos años que son los comienzos de la década del 2020 –, juega un poco con su forma de ser tan abierta en el escenario, pero tan íntima, al apreciar muchísimo su privacidad en cuanto a lo que se refiere su vida personal, en un documental como ningún otro. Billie Eilish: The World’s A Little Blurry (2021) permite dar un vistazo, incluso más personal, a la artista, viendo cómo es ella, en su entorno íntimo y familiar, sus altos y bajos, sus producciones musicales y su relación con los fans. Sobre todo, explora el mundo de las celebridades y cómo fue que una sola canción la hizo viral en menos de una semana y en menos de un año, logró obtener galardones musicales a montones, consagrándose como la artista musical pop del momento.
TRAMA: El documental muestra cómo, desde sus inicios, Billie Eilish se integró de lleno en la música, explorando ciertas habilidades en los instrumentos y el canto, a tierna edad, junto a su madre, su padre y su hermano. Pero, por sobre todo, retrata cómo, al crear una sola canción junto a su hermano Finneas, en 2015, titulada Ocean Eyes, marcó un antes y un después en la música y en su vida, logrando llegar a la radio y poco después, comenzar sus primeros recitales en vivo.
Aquello sería el comienzo de la fiebre por Billie Eilish, pero, diferente a cualquier celebridad emergente con graduales “delirios de grandeza y la fama”, Billie siempre se logró mostrar preocupada y cercana a los fans, visitándolos a la entrada del concierto o abrazándolos en pleno espectáculo, siempre con los pies en la tierra, alentándolos a “estar bien” y que no ve a sus “fanáticos” como el concepto de “fanáticos” de ella, sino que los ve como parte de ella. Ella argumenta que, esto se debe a que, los ve a ellos como parte de su vida, su música y sus logros. Debido a esto, su bienestar personal y anímico se lo debe a su fanaticada.
Pero ¿quién es Billie Eilish, cuando no está en el escenario? Bajo la dirección de R.J. Cutler y un extenso material cinematográfico, Eilish y su familia explora los comienzos de su carrera musical (a inocente edad, con ciertos flashbacks), cómo fue la creación, producción creativa (junto a su hermano) y lanzamiento de su premiado álbum When We All Fall Asleep, Where Do We Go?, cómo han sido sus primeros recitales en vivo más icónicos y cómo ella ha tenido que enfrentar la presión de ser una emergente cantante, cada vez más famosa, a la par que intenta ser una joven mujer, común y corriente, normal como cualquier otra persona. Pero, el ser famoso quita toda posibilidad de ser común y corriente otra vez. Y ella lo demuestra en cada toma, donde la única ubicación donde ella puede ser ella, sin la presión de la fama o las cámaras, es en su casa o cuando comparte con su familia, antes o después de algún concierto.
Si hubiera que identificar una trama en el documental, sería la evolución de Billie desde la creación y lanzamiento de Ocean Eyes al mundo hasta su cumpleaños N°18 (cuando, poco tiempo después, participó de los Grammys en 2020, obteniendo cinco de los seis galardones de dicha jornada), queriendo mostrar sus momentos de alegría, pena, entusiasmo, tristeza; y cómo el mundo del espectáculo y la fama devora la vida que tenías y te da una nueva vida, con nula privacidad, mucha presión sobre tus hombros, pero, al mismo tiempo, mostrando cómo el apoyo de tus familiares y cercanos te da un salvavidas para seguir adelante, siempre.
Billie, desde siempre, le ha dado mucha importancia a su privacidad, al no permitir que las cámaras y los tabloides sepan sobre su vida amorosa, amistosa, familiar o profesional. Sin embargo, en este documental, la cantante permite que se vislumbre, a ratos, la importancia de su visión creativa, su autoimagen, su relación con su familia y otros famosos (como Justin Bieber), además de permitirnos descubrir parte de su vida amorosa, algo especialmente privado para la cantante.
Sin querer dar más información, el documental permite descubrir mucho más sobre la cantante, algo que sus fanáticos (y por qué no decirlo, el mundo entero) han querido saber desde el segundo que se anunció el documental. Billie Eilish ha demostrado que, a pesar de toda presión personal o profesional que recae sobre ella, se puede salir adelante, con problemas psicológicos o anímicos de cualquier índole, siempre que se tenga el apoyo correspondiente (en el caso de la cantante, tiene a su hermano, su familia y sus cercanos para apoyarla a salir adelante). El documental logra jugar un papel muy importante en cuanto a permitir descubrir y saber más “quién es Billie Eilish, la mujer que cambió la industria de la música”, algo que todos los medios han intentado responder con la poca y nula información que la cantante brinda al público, al respecto. Pero, lo anterior, a un nivel en que se logra empatizar con la misma cantante – y más que empatizar, el documental permite que la audiencia pueda relacionarse con Billie y todo con aquello cuanto siente o cuanto atraviesa en su día a día, diciendo (o sintiendo) que la cantante es una persona más en nuestra vida, que atraviesa lo mismo que nosotros, permitiendo que la audiencia pueda sentirse identificado con su historia, generando aún más empatía o cariño por ella y su trabajo.
En resumen, la trama y evolución temática del documental, permite mostrarnos a Billie Eilish con una profundidad sumamente íntima y personal. Además, logra compartir su visión sobre la música, el mundo, la salud mental y la estabilidad anímica, junto con la presión que, como celebridad, vive día a día, permitiéndose resguardarse a salvo de los tabloides, en la privacidad de su casa o entre sus amigos, mientras arrasa en el mundo de la música, con conciertos o en premiaciones que celebran la música y sus intérpretes. Puntaje: 10/10
MÚSICA (Y SONIDO): Al ser un documental sobre Billie Eilish, no hay que extrañarse que solamente escuchemos canciones realizadas por ella sola o en conjunto a su hermano u otro cantante. Sin embargo, hay momentos en que se rompe un poco con la utilización de la música suya y salta a utilizar música de personajes cercanos o celebridades que han atravesado en su trayectoria como cantante. Por ejemplo, se utilizan extractos de canciones de Ariana Grande y Justin Bieber, ambos artistas que, hoy en día, se sabe que tienen (o tuvieron) estrecho contacto con Eilish, al punto en que ella se sentía genial por compartir los mismos escenarios que ellos, en recitales y festivales como Coachella.
Suele escaparse, a ratos, que la música pop de Eilish, Ariana Grande o Bieber quedan en otro plano, para traer canciones de artistas como Brandon Flowers, Feist, Oh Wonder, Tove Lo y 2Pac. Esto con tal de traer un respiro musical al ambiente centrado en la joven cantante. Y aquello permite que, también, entendamos el cambio anímico y rítmico del documental, haciendo que la audiencia pueda acercarse aún más en el pensamiento y los sentimientos de Billie, haciendo que nos pongamos en sus zapatos y nos sintamos parte de ella, empatizando con su estado de ánimo, sus problemas y su vida, en general.
Cuando se utiliza las canciones de Eilish, logra hacerse una especial y precisa edición ambiental para saltar de escena a escena, sin perder el hilo central del documental o sobresaturarlo. La música es precisa y utilizada en momentos justos, permitiendo que haya un registro musical nítido, bien pulido y cuidado.
Como se dijo previamente, no hay que extrañarse que el documental use (o abuse, para visión de algunos) los temas del álbum debut de Billie (o previos al álbum debut), así como canciones que lanzó al mundo, previo a su álbum debut. Pero, esto se utiliza, con tal de demostrar cómo fue el proceso de creación musical entre los dos hermanos y cuánto esfuerzo y exigencia se tenían los dos por completar el álbum, teniendo visiones muy distintas sobre el mismo álbum y sus respectivas canciones, entrando en conflicto entre ellos y con su familia, además de cercanos a ellos.
Como hay tanto contenido cinematográfico para este documental, mucho de este contenido mantiene el ruido ambiente intacto que, aunque, a ratos, entorpece parte del documental, la hace más genuina e íntima todavía, permitiéndole mostrar el lado más privado de Billie, su familia y amigos. Aquel lado que muy pocos han podido conocer, que muestra cómo ha sido el proceso creativo de Billie y Finneas, con ella buscando demostrar sentimientos y pensamientos en las canciones que, aunque si bien algunos son oscuros, son genuinos para ella y por tanto, deben ser mencionados; al mismo tiempo que muestra cuál es el nivel de exigencia que ella misma se pone y pone a su equipo, en la producción de canciones o su desplante en el escenario, en conciertos y festivales.
En resumen, la música y sonido del documental permite mostrar el exigente trabajo de Billie y Finneas en la producción de su álbum debut, además de demostrar el lado más íntimo y genuino de la vida de Billie Eilish y su familia. Junto con permitirnos visualizar el proceso de creación musical para cada álbum o canción que ha realizado junto a su hermano, también permite establecer cómo es el estado anímico de la artista, acorde a las circunstancias que le han sucedido o van sucediendo. Puntaje: 10/10
ACTUACIÓN (O ELENCO): Dado que no podemos hablar de una actuación premeditada, estudiada y realizada con cuidado (como podría ser la preparación de un actor para interpretar un papel en específico), hablaremos de la realidad del documental tal cual es. La forma en que se retrata a cada personaje del mundo íntimo de Billie Eilish está bien retratado en cuanto al encasillamiento en el papel que cada uno mantienen en la vida de la joven cantante, incluyendo a la misma, dándonos una visión más completa de lo que atraviesa la cantante en esta evolución como celebridad emergente desde sus humildes comienzos hasta el día de hoy.
Billie Eilish, en este caso, es retratada como una joven mujer adolescente, con dotes para el canto, los instrumentos y la música en sí misma y que, producto del lanzamiento de Ocean Eyes a SoundCloud, alcanzó la fama en muy poco tiempo, logrando realizar conciertos, presentarse en numerosos talk-shows en televisión y radios, además de ser entrevistada en múltiples redes sociales, diarios y revistas. Sin embargo, también nos muestra el lado más personal de Billie, demostrando que ella misma siente una gran (y se pone a sí misma en una gran) presión y exigencia por el trabajo creativo de sus canciones, la dirección de sus sencillos y su desplante en el escenario, junto con el compromiso y cariño hacia sus fanáticos, además de hablar sobre los problemas de índole psicológica y otras condiciones físicas o mentales como podría ser la depresión, el síndrome de Tourette, la ansiedad social, entre otras cosas. El documental logra darnos una visión más completa de Billie, demostrándonos cómo es, fuera de los escenarios, de forma realmente genuina, con sueños y metas pequeñas; además de mostrarnos el tipo de persona que es Billie. Sin embargo, también nos muestra el lado negativo de los sentimientos y pensamientos de Billie, al mostrar el tipo de problemas por los que pasa o atravesó sola o con su círculo íntimo, personal, amistoso y/o social. Para fortuna de ella (y el público, de cierta forma), hay una red de apoyo que logra sacarla adelante. Se podría decir, a modo de resumen, en lo que es Billie en este documental, se profundiza mucho más el cómo es ella, demostrando el tipo de persona que es fuera de los escenarios, aquellos lugares donde parece estar rodeada de fanáticos de todo tipo; permitiendo a la audiencia visualizar cómo sobrelleva sus problemas personales, ya sea sola o en conjunto de sus amigos y familiares, haciendo que la audiencia pueda sentirse relacionada con ella, incluso empatizando con sus alegrías y sus penas, entendiendo mejor lo que atraviesa en su día a día y alegrándose porque siga yendo en el camino por el que va: siendo fiel a sí misma y a lo que le apasiona, preocupada por sus fanáticos y atentamente cariñosa con su familia. Puntaje: 10/10.
Finneas O’ Connell, para este documental, se le muestra como un hermano preocupado por Billie, pero también, como un hombre que lleva a Billie al límite, al querer llevarla a ser la mejor versión de sí misma, al forzarla a realizar el espectáculo (aun con ella sufriendo alguna lesión) o alguna canción con tonos complicados de alcanzar. Sin embargo, también, se muestra y – en este documental – se ahonda el lado que todo el mundo (incluso Billie) ha podido ver en pantalla y en los conciertos: un hermano preocupado, amable, cariñoso y empático con Billie, a la par de ser el personaje que la acompaña en el proceso creativo y musical de cada canción, cada concierto y cada decisión creativa o personal en que ella necesite de algún tipo de orientación. Es decir, mientras que Billie emergía en el mundo de la música, Finneas la ha apoyado en cada paso que da y aquí, en este documental, se profundiza, incluso más, cada momento que han compartido juntos, ya sea en la música o en la vida de la joven cantante, riendo y llorando cada paso en el proceso personal de Billie o en su camino a la fama, ascendente y sin detención. Sin embargo, más allá de mostrarnos eso, no muestra mucho más. No muestra el tipo de hombre que es fuera del ámbito musical, cómo es con su familia o los valores que tiene en el mundo real y/o musical. A modo de resumen, se profundiza más el tipo de peso e importancia que tiene Finneas en la creación y producción musical de cada canción o álbum que realiza con Billie, además de mostrar en profundidad el tipo de cariño y preocupación que tiene con ella, a la par que la empuja a siempre seguir adelante e impedir que ella misma se rinda. Pero, no profundiza en cómo él es en realidad o en cómo se desarrolla en la vida real, ya sea con su familia o el entorno social suyo o en el de Billie. Puntaje: 9/10.
En cuanto a sus padres, es imperativo y necesario evaluar a los padres de Billie en cuanto a la profundidad de lo que se nos permite ver en pantalla, el impacto de cada uno en la vida de Billie, sus obstáculos diarios y el proceso creativo que ella y Finneas atraviesan con cada canción o álbum que hacen.
En el caso de su madre, Maggie Baird, se nos muestra a una madre preocupada por la salud mental y el ánimo de su hija. Eso es algo que siempre se ha visto en pantalla y en los tabloides, pero lo que hace el documental con Maggie es que profundiza bastante más en cuanto a lo que ella hace por Billie. No solo es uno de los tantos pilares de apoyo para Billie: ella es quien creó (o permitió crear), en Billie, ese cable a tierra hacia su sensibilidad y sus sentimientos, haciendo que Billie primero sienta, luego hable y finalmente, piense. Gracias a esto, Maggie, tal vez, sea quien mayor sensibilidad agrega al documental, además de la propia Billie, dado que Baird relata muchos de sus pensamientos y sentimientos sobre la preocupación que tiene hacia sus hijos y sobre todo, Billie; llegando, varias veces, al borde de las lágrimas o con voz quebrada. Incluso, con actos tan pequeños o tan grandes que realiza por Billie o su carrera musical, la audiencia puede escuchar (o sentir entre líneas) el peso sentimental que Maggie le agrega a cada palabra que dice para este documental, demostrando cómo Billie y buena parte de la familia están tan en sintonía o en contacto constante con sus sentimientos. Hay momentos en que Baird se involucra más de la cuenta y falla en algunas acciones, pero rápidamente intenta de arreglar la situación y demuestra humildemente su error, pidiendo disculpas. Pero, para todo lo demás, es la primera en alegrarse por los logros y premios de Billie, siempre con lágrimas en los ojos, una voz infantil o chistosa, una sonrisa de oreja a oreja y una positividad envidiable. Es decir, en resumen, Maggie Baird es retratada, no solo como un pilar de apoyo para su hija Billie, sino que, también, se muestra como una madre cariñosa, preocupada, optimista y positiva por los logros y falencias que Billie o los demás puedan hacerle ver a la joven artista, siempre siendo la primera en alegrarse por Billie o siendo la primera en ver el lado positivo a cada situación negativa, al punto de que, incluso en sus errores, Baird admita humildemente su error y avanzar junto a su hija y su equipo al próximo desafío. Puntaje: 10/10.
En el caso del padre de Billie, Patrick O’ Connell, finalmente, logra mostrarse en cámara, en primer lugar, algo que siempre ha confundido a los tabloides o los fanáticos de Billie, algunos de ellos preguntándose: “¿Por qué sale tanto la madre de Billie en cámara, en las entrevistas o cosas así, pero no así su padre?”. El hecho de que aparezca en pantalla es un gran paso para conocer mejor a la familia de Billie y a ella misma. En segundo lugar, él se muestra como un personaje un tanto reservado y serio, pero cariñoso, chistoso y preocupado por su familia, especialmente con sus hijos, a los que cuida e impulsa a ser mejores día a día, pero siempre impulsándolos a vivir preocupados por ellos y por los demás, antes que nada. Se podría decir que, si Maggie es el lado un tanto más subjetivo y sentimentalmente más conectado e impulsivo de la familia (además de Billie), Patrick es el lado más objetivo, serio (aunque, a veces, divertido) y práctico de toda la familia (incluso más que Finneas), sin dejar de lado que, aun con su poca apertura (o aparición) ante los medios, es uno de los pilares más importantes en la vida de la cantante, siendo él aquel pilar de objetividad y seriedad, pero con alegría y felicidad cada vez que Billie logra obtener un premio importante, al igual que Maggie Baird. Con ambos padres, podría la audiencia entender un poco más el cerebro y los sentimientos de Billie y de dónde nacen, por qué son como son y en qué forma influyen sus padres en su vida. En resumen, Patrick O’ Connell es el pilar de la familia Baird O’ Connell en cuanto a seriedad, objetividad y privacidad podría la audiencia referirse. Gracias a él, Billie mantiene un gran lealtad y consistencia con sus propios pensamientos y decisiones, no siendo influenciada por nadie (sea familia, amigos o fanáticos) para cambiar su forma de ser o pensar, actuar o hablar; al mismo tiempo de que, gracias a él, ella tiene un pilar de seriedad, objetividad y apoyo en cuanto a lo que es no querer darle a los medios o los fanáticos más información de lo que merecen saber de ella. Puntaje: 10/10.
En resumen, para el elenco de este documental, la familia Baird O’ Connell (sin incluir a Billie) se muestra como uno de los pilares centrales de Billie, siendo aquellos que más se alegran por sus logros, premios y espectáculos, incluso si algunos de los mismos tienen un atisbo de negatividad o pesimismo por alguna falla o pérdida importante que afecte a Billie anímicamente. En cuanto a Billie (y su familia), se logra ver en profundidad los sentimientos y pensamientos que la mueven en el día a día, las etapas que ha superado y cómo se permite ser en la actualidad a pesar de todo lo malo, mirando el futuro con optimismo y sabiendo que, con su familia al lado suyo como pilar de apoyo, ella será imparable en lo que se proponga. Todos, sin excepción, en este documental, se nos permite ver más en profundidad cómo son en realidad, fuera de las entrevistas, los espectáculos y los tabloides. Verdaderamente, se muestra un exhaustivo trabajo para mostrar a Billie y su familia con respecto a cómo son, en la privacidad de su casa o en su entorno familiar. Puntaje total: 9.75/10
GUION: Como no hay un guion pre-hecho para el documental, dado que se trata de un montón de videos que documentan la vida de la emergente cantante Billie Eilish en el mundo de la música y la fama como tal, al momento de hablarse un “guion” propiamente tal, no hay. Pero si hay un orden de cómo se dicen las cosas y cómo se presentan los hechos sucedidos en pantalla, lo que tiene un orden verdaderamente bien organizado y sumamente exhaustivo, haciendo que haya coherencia al respecto.
Dado que son videos de Billie y su entorno familiar y social en el que retrata libremente cómo ella ha podido desarrollarse en su entorno personal y musical durante los años, el “guion” en la película es bastante libre y genuino en ese aspecto. Sin embargo, no por ello significa que no hay una estructura de cómo contar las cosas. Si uno se pone a investigar exhaustivamente por la cantidad de trabajo que conlleva encapsular minuciosamente la vida de cualquier cantante o artista durante dos años, cualquiera podría decir que “bah, dos horas es poco”. Sí, probablemente es poco, pero, muy poca gente sabe que el director RJ Cutler pasó de encapsular una cantidad de material audiovisual de un año entero a 27 horas y luego, 17 horas, siendo 17 horas el “Director’s Cut”. Ciertamente, es un trabajo exhaustivo, que permite entender bien, con coherencia, lo que significa haber pasado de ser una adolescente común y corriente, con pequeños sueños y grandes habilidades para el canto a ser el ícono de una generación, llenando escenarios y siendo la artista pop del momento.
El guion, en resumidas cuentas, apunta exclusivamente a la evolución de Billie como cantante, desde sus comienzos con el lanzamiento de Ocean Eyes a la plataforma SoundCloud hasta sus más recientes actuaciones en vivo, en los Premios Grammy del 2020 y su cumpleaños número 18, haciendo que todo tenga sentido y cierre de la misma forma que comenzó el documental. Puntaje: 9/10
CINEMATOGRAFÍA: La cinematografía, desde sus comienzos, no apunta a una forma de dirección específica de algún connotado director, puesto que es la acumulación de varios videos que resumen y son parte de la vida de Billie y su familia.
Sin embargo, el director R.J. Cutler, quien le ha dado al mundo películas como Si decido quedarme, Belushi y The September Issue (otra película documental que muestra al equipo detrás de la creación del gran ejemplar de la revista Vogue en septiembre de 2007), logra capturar la esencia de la vida de Billie y su entorno social y público, añadiéndole el toque más íntimo y genuino de todos: la apertura de la propia artista a que fuese grabada y luego, su historia fuera condensada y entregada al público, deseoso por saber y entender mejor a la artista y su vida.
Aunque siguieron a Billie con cámaras por todos lados y buena parte de la película también utiliza grabaciones de celulares o reacciones desde un teléfono, aun así, la cinematografía de la película tiene un toque sumamente distinto a otros documentales de música. Porque aquí se juega mucho con la cercanía en que la propia artista permite mostrarse en pantalla, haciendo que la cámara la siga como si fuera su sombra: siempre al lado de ella. Lo que más impacta es la veracidad, la apertura y la disposición de la misma artista para que se cuente su historia, sin detener a las cámaras del director en ningún momento, mostrando sus más grandes alegrías y sus más profundas penas.
En resumen, si bien la cinematografía es un tanto básica en algunos momentos, a medida que va avanzando, logra darle un sentido y un toque sumamente íntimo y personal, distinto e irrepetible de otros documentales sobre artistas musicales. Esto, finalmente, permite que la propia Billie nos muestre su vida, teniendo el lente de la cámara, casi literalmente, en su hombro. Puntaje: 10/10
En conclusión, Billie Eilish: The World’s a Little Blurry es un trabajo extraordinario, sumamente bien trabajado y condensado; sumamente íntimo, genuino y profundo, que permite mostrar a la audiencia el lado mejor oculto de la cantante pop del momento, revelando cuáles son los desafíos que Billie Eilish atraviesa a diario, tras su despegue en el mundo de la música.
Este documental permite empatizar con la cantante y relacionarse con ella y algún momento de nuestras vidas con su vida, enfatizando en sus momentos de altos y bajos. La cinta da en el clavo al momento de demostrar la vida oculta de Billie, fuera de los tabloides y mostrar cómo ha sido crecer en el atrapante mundo del espectáculo y cómo la fama le ha dado (y quitado) mucho, en muy poco tiempo.
Para todo fanático (y/o hater) de Billie Eilish, este documental es algo necesario y DIGNO DE VERSE. Sea cual sea la opinión que se tenga de ella, este documental permite entender mejor a la cantante, su relación con los medios y el tipo de vida que tiene detrás de cámara y los escenarios; y por qué no quiere que la gente sepa mucho de ella. Ver este documental es saber todo lo que la cantante ha callado sobre su vida, con un aire de respeto, intimidad, apertura, además de cuidado personal y social.
Este documental pueden encontrarlo en Apple TV +, siendo uno de sus más recientes (y exclusivos) proyectos cinematográficos.
--- The World Critic



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