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Reseña - Loving Vincent (2017)

Primera impresión: 9.5/10

Impresión actual: 8.75/10

La labor de un artista es de expresar en su arte lo que siente en el momento, lo que le hace sentir un paisaje, lo que le hace sentir el amor, la amargura, el miedo, la muerte, la soledad, la locura… Pocos artistas han podido vivir para ver su legado en museos y muestras de arte. Eso, tal vez, es lo más triste de la historia de Vincent Van Gogh, connotado artista neerlandés, cuya vida y obra ha sido celebrada, tras su muerte, siendo todo un gran misterio. ¿Cómo era? ¿Qué enfermedad realmente tenía? ¿Cómo fueron las circunstancias que lo llevaron a quitarse la vida y si de verdad fue él quien atentó contra su vida o no? Múltiples teorías y rumores vuelan en torno a la vida, obra y muerte de este artista, quien hoy es considerado “uno de los padres del postimpresionismo”.

Es por eso que, dentro de esos rumores y la infinidad de cartas que le enviaba a su hermano Theo, más de 100 pintores contemporáneos, bajo la dirección de Dorota Kobiela y Hugh Welchman, pudieron recrear parte de la vida de Vincent, tras su muerte en 1890, con la cinta biográfica animada experimental, Loving Vincent. Hecha a base de más de 65.000 fotogramas pintados a mano, la película es, básicamente, una pintura con audio y movimiento, con una duración de una hora y 35 minutos, aproximadamente. Y realmente, logra darle cierto sentido práctico a lo que fue la vida de Vincent y cómo la gente a su alrededor vivió su muerte, aun habiendo pasado un año tras su muerte.

TRAMA: Ha pasado un año tras la muerte del pintor, Vincent Van Gogh y aún se vive un aire de angustia, misterio y nostalgia en la Francia de 1891. Sin embargo, Armand Roulin, hijo del jefe de carteros Joseph Roulin, a regañadientes, se le envía, a petición de su padre, a entregar directamente la última carta del difunto Vincent a su hermano, Theo Van Gogh, dado que Joseph Roulin era muy cercano al pintor y le tenía en alta estima y profundo cariño, junto con una gran pena y angustia, tras la muerte del pintor. Tristemente, poco después de comenzar su viaje, Armand descubre que Theo también ha muerto, lo que lo lleva a buscar a alguien a quien darle la carta. Dentro de uno de los pocos amigos cercanos de los Van Gogh, Armand busca al Dr. Paul Gachet, médico y psiquiatra que (en vida real) trató a Vincent en Auvers-sur-Oise, tras, éste último, ser dado de alta del Hospital de Saint-Rémy.

Mientras espera al doctor para entregarle la carta (dada su conexión con la familia Van Gogh), Armand se interesa por los lugareños de Auvers, cada uno con una visión distinta de Vincent, conocido y recordado por quienes vivían ahí; interesándole, sobre todo, no solo la vida (y muerte) de Vincent en sus últimos días en Auvers, sino también, en resolver el enigma de por qué y cómo fue que Vincent murió y si se suicidó o si alguien lo mató…

Para explicar esta trama, me di un poco más de libertad con respecto a los spoilers, dado que es una historia “biográfica ficticia” sobre un personaje importante, en la cultura del arte que ya muchos debieran conocer o haber escuchado de él, ya sea por el colegio, la Universidad, alguna visita cultural a algún museo o por la ciudad o como anécdota de algún cercano de usted. Vincent Van Gogh fue un artista de renombre, que logró la fama de forma póstuma, tras realizar una gran diversidad de obras (pintó alrededor de 900 recuadros y realizó más de 1.600 dibujos, pero, tristemente en vida, solo logró vender un solo cuadro), formando así un legado sin igual y siendo considerado uno de los “principales exponentes del postimpresionismo”. De esta forma, su historia ya está escrita y jugar un poco con ella, no solo resulta interesante, sino que, muy por lo menos, puede resultar insultante o degradante, puesto que, la película no mantiene una posición sobre cómo defender o atacar a Vincent, pues existen muchas teorías de él. Gracias al misterioso actuar de Vincent, su cambiante personalidad y sus obras, se tienen muchas teorías sobre el pintor neerlandés, muchas de ellas, girando en torno a que tenía problemas psiquiátricos, supuestamente, mal diagnosticados y mal tratados: era bipolar, esquizofrénico, epiléptico, depresivo, maníaco; que tenía trastorno de la personalidad límite, sufría psicopatía, neurosífilis… todo junto o uno por uno, separado o combinado con otro u otros trastornos.

Para lo que es esta película, los directores no buscaron darle una explicación concreta a qué era lo que de verdad tenía Vincent. Simplemente, se intentó (y de cierta forma, se logró) dar cierta justicia al pintor, demostrando que un personaje tan misterioso como él, aun con trastornos psiquiátricos mal diagnosticados y mal tratados y todo, fue fiel a su pasión y alegre al momento de hacer lo que le gustaba, incluso hasta su amargo final.

En resumidas cuentas, la trama, por muy simple que parezca, tiene sus momentos de tensión y complejidad, aumentada por la preocupación y el escepticismo que presenta el personaje de Armand Roulin, además de la diversidad de visiones de Vincent Van Gogh que tienen todos los personajes, por muy fugaz o repetitiva que sea su participación en la película. Algo que se puede rescatar (y destacar) de la trama es que es consistente y uniforme, logrando unir los cuadros de Vincent (copiados por artistas actuales, ciertamente) con una historia firme y original, sobre “sucesos” ocurridos tras la muerte de Vincent en 1890 y personajes, sacados de los no pocos retratos que Vincent realizó a las personas de la Europa del siglo XIX. Puntuación: 9/10

MÚSICA (Y SONIDO): No es de extrañar que yo ponga especial énfasis en la música, en las películas y series; la música aporta a hacer que, si es bien escogida y bien utilizada, la tensión aumente, los sentimientos surjan y el receptor conecte con las escenas y la película. Mientras que, si se escoge y ocupa de forma mal utilizada, la música no genera lo mismo en el espectador, haciendo que sea una mala producción y una pésima edición de sonido y música para cautivar al espectador.

Esto último NO sucede con Loving Vincent. Muy por el contrario: está bien escogida y sumamente bien utilizada a lo largo de la película. La música clásica e instrumental dan un sentido de misterio, melancolía, angustia y alegría (con esta última, a ratos; pero no permanentemente).

La música, en sus momentos más misteriosos, genera expectación en quien ve la película. Sin embargo, tiene momentos en que la música suena más calmada y relajante, siendo armónicamente placentera, en el paso de escena a escena, con un gran cambio de escenario, sin mucho diálogo presente en dicha escena.

Siguiendo la misma línea de buena selección musical, de esta forma, para lo que es generar mayor tensión en el espectador, da un gran acierto, al momento de utilizar una música que genera cierta esperanza por saber qué irá a suceder.

La música, como bien dije antes, utiliza de buena manera una bien escogida música instrumental clásica, haciendo un bello uso de instrumentos como el violín, piano y coro (en lo que es una sinfonía, para toda la película), para demostrar los sentimientos, pensamientos o acontecimientos de los personajes. Puntaje: 10/10.

ACTUACIÓN: Los personajes son bien retratados por el reparto escogido, aunque explotados de forma muy general, dado el misterio que gira en torno de Vincent Van Gogh y las múltiples teorías sobre su muerte.

Aun así, con el poco registro que existe sobre los personajes (la gran mayoría, sino todos, retratados en vida por el mismo Vincent), logran unir la obra y darle consistencia a la trama, atrayendo al espectador, de forma práctica el cómo fue Vincent, con quién se relacionó y cómo fueron sus últimos días, dándole humanidad y bajándolo de las nubes como los “expertos del arte” nos hacen ver. Puntuación: 8/10.

GUION: El relato de los personajes permiten mostrar un Vincent Van Gogh de manera práctica, aquejado por temas profundos y tratando de relacionar sus obras y acontecimientos (cuando se cortó la oreja, cuando se pegó un tiro en pos de suicidarse y el asilo psiquiátrico de Saint-Rémy) con la trama.

Aunque permiten darle una férrea y noble justicia a lo que fueron los últimos días de Vincent (así como los posteriores a su muerte), abarcan muchos temas sobre el mismo pintor, sobresaturándolo de temas.

A pesar de que la historia gira en torno al difunto Vincent, el protagonismo recae en los personajes que lo conocieron o quisieron conocerlo mejor, dejándolo a él como un personaje secundario, como un “fantasma” (sobre todo, a pesar de que la película se llama Loving Vincent).

Sin embargo, las palabras utilizadas en los diálogos y pensamientos, son precisas y llenan de emoción al espectador. Puntuación: 8/10.

CINEMATOGRAFÍA: Este punto es uno de los más complicados de resumir o reseñar, dado que la película trata exclusivamente de un producto ya terminado, como bien viene siendo la misma película, pero pintada. Por tanto, la cinematografía original se debe inferir con el producto ya finalizado.

Como bien establecí antes, la cinematografía se reduce a cuadros que, puestos uno tras otro, logran captar el movimiento de los actores y sus personajes: lo cual, es impresionante, dada la paciencia y dedicación con la cual debieron haber estado realizando tanto dichos cuadros, como ponerlos en plano secuencia para que resultara el efecto de movimiento.

Pintando los cuadros y sus escenas al más puro estilo y forma estilística de retratar del propio Van Gogh, se puede apreciar cada segundo de la película (salvo los créditos finales) como si el propio Vincent hubiera pintado una historia ficticia post-mortem sobre su vida y su muerte. Cabe destacar, sin embargo, un atisbo de originalidad, en los flashbacks, donde no se nota tanto el estilo de pintar de Vincent, existiendo una pequeña originalidad de parte de los artistas y la dirección, para pintar a un estilo más personal y propio, aun sabiendo que debían utilizar en su totalidad, el estilo de Vincent para la película. Pero, con los flashbacks, el color es ausente y predomina el blanco y negro, fielmente como si contaran un recuerdo; por tanto, la idea de retratar las escenas de bella y noble manera como podría ser el “presente” de las escenas de la película, con todos sus colores, no es relevante y es de mayor impacto que sea en blanco y negro (además de no utilizar en su totalidad el estilo de pintar de Vincent).

Sin embargo, al hacer uso de las obras originales de Vincent para hilar las escenas y escenarios, existe tanto una gran facilidad de escenografía (al predisponer de un escenario ya hecho y fallando en originalidad) como una gran dificultad escenográfica (al deber saber cómo adecuarse a los escenarios que retrató Vincent, adecuando así, las múltiples escenas, conforme él las vio, retrató y pintó). Puntaje: 9/10

En resumen, Loving Vincent es una película sumamente bella, de gran valor estético y que, tanto en la teoría como en la práctica, logra darle justicia y valor al trabajo de Vincent, elogiando sus obras y admirando su vida y el esfuerzo puesto en su trabajo, al intentar imitar sus obras lo más cercanamente posible al propio estilo de Vincent.

Aunque parece que la obra en sí misma podría saturar y aburrir al espectador por su uso continuo y extenso de pintura, en vez de ser una película común y corriente con personajes de carne y hueso (o con otros términos, live action), la verdad es que NOsatura ni aburre su uso continuo y dedicado al hacer esta película posible y en cambio, trae una gran belleza estética desde el ámbito visual.

Es emocionante pensar que ver esta película es, quizá, lo más cercano que tengamos a ver (y tener) vivo a Vincent Van Gogh, en nuestros días. Es una auténtica montaña rusa de emociones y sentimientos, pues vas a reír, llorar y enojarte al ver esta película.

DIGNA DE VERSE, independiente si eres o no un fanático de Vincent Van Gogh. Ahora, si eres fan de Vincent y de sus obras, la emoción será muy grande.



--- ReViewer World Critic

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