Reseña – Marvel’s Spider-Man: Miles Morales (2020)
- The World Critic Project Admin
- 5 mar 2021
- 16 min de lectura

Primera impresión: 8.5/10
Impresión actual: 8.9/10
Podríamos decir que, como las películas, muy pocas llegan a ser igual o mejores que la original. Bueno, a veces, suelen ser mejores, pero por muy poco. Y aunque sea poco, es lo suficiente como para decir “wow, que bueno está”. En este caso, Marvel’s Spider-Man: Miles Morales para la PS4 (y PS5) tiene ese gusto de querer ser más y lograr serlo, pero por muy poco tiempo. Si bien presenta mejorías con respecto a su predecesor, son leves pero considerables en cuanto a jugabilidad y gráficos, pero, en tanto a la duración de la trama, deja mucho que desear.
Sin embargo, es un juego sólido, bien trabajado, sumamente inmersivo y entretenido. Comprarlo, sea vía digital o en físico, es una excelente decisión. Más abajo, daremos más detalles sobre el juego. Sin embargo, llegados a este punto, esta reseña podría hablar sobre ciertos puntos importantes de la trama y, por tanto, desde ESTE PUNTO, podría haber spoilers. Lo que lea a continuación, cae bajo SU PROPIA RESPONSABILIDAD.
TRAMA: Bien construida, impredecible, pero muy corta.
Dentro de la historia de la franquicia, ha pasado un año desde los acontecimientos del primer juego y sus DLC’S y como su nombre sugiere, esta aventura se centra en Miles Morales, un adolescente afroamericano (por parte de su fallecido padre) con sangre puertorriqueña (por parte de su madre) que se ha mudado de Brooklyn a Harlem, en Nueva York, USA. Tras haber sido mordido por una araña genéticamente mejorada (en el primer juego), Miles obtiene poderes similares a los de Peter Parker, el original Spider-Man. Aquí, al principio, tanto Peter como Miles son los intrépidos Spider-Man, combatiendo el crimen y salvado Nueva York de los tantos maleantes que escaparon del RAFT bajo la amenaza de Fisk y Doc Ock en el juego pasado. Durante ese año, Miles, bajo la tutela de Peter (quien ha podido lidiar con todo cuanto los acontecimientos del primer juego significaron para él), ha podido entrenar y entender lo que significa ser Spider-Man, preparándose para cuando Peter no esté o no pueda seguir siendo el superhéroe.
En una de sus primeras misiones como Spider-Man semindependiente, Miles descubre que tiene nuevos poderes, mientras protege a un malherido Peter, al derrotar a Rhino, que escapó de su envío de alta seguridad desde Manhattan al RAFT. Con los nuevos poderes descubiertos, Peter le menciona a Miles que estará un par de semanas fuera de Nueva York, viajando por Europa como fotógrafo para el Daily Bugle, donde trabaja Mary Jane, su novia. Esto significa que Miles, durante esas semanas, será el único (aunque nuevo) Spider-Man, dejando sobre sus hombros el aplastante peso de cuidar y proteger a Nueva York de cualquier amenaza posible.
Pasan los días y Miles descubre que una pandilla conocida como los Underground está causando estragos a una corporación de energía, ROXXON, comandada por Simon Krieger. Tras una seria lucha entre ambas facciones, Miles piensa que no es el indicado para proteger Nueva York, pues “no es como Peter, no es el verdadero Spider-Man” y tampoco “es un héroe como su padre lo fue, antes de morir”. Pero, con el apoyo de su mejor amigo y genio inventor Ganke, se da cuenta de que no debe ser “como Peter”, sino que debe ser “como él mismo”, debe ser SU propia versión de Spider-Man. Con esto, Miles y Ganke diseñan el traje insignia de Spider-Man versión Miles Morales (negro con rayas rojas), lanzando a Miles a la aventura como el héroe que es y cómo querría ser a los ojos de su padre.
El punto fuerte de la trama de este juego obedece más a su importante cambio de personaje en cuanto al personaje principal. Como Peter Parker, antes, teníamos a un Spider-Man que, aunque se metía en uno que otro aprieto, siempre salía adelante, casi por inercia y con una cara feliz, casi como un niño. Con Miles Morales, el cambio es sumamente interesante: ya no es el Spider-Man que siempre sale adelante y siempre tiene una respuesta para todo. Aquí, Miles se enfrenta a problemas morales que le impiden pensar claramente, sobre todo con la gran duda de “si debo ser o no ser Spider-Man”, “si debo ser o no ser como Peter como Spider-Man”, a la par que estamos hablando con Miles Morales: literalmente, es un niño pasando a ser un adulto joven como Spider-Man. Hasta él mismo se pregunta en un momento: “¿alguna vez llegaste a pensar que dejaríamos de soñar con ir a Harvard o inventar cosas para hacer un mundo mejor a salvar vidas inocentes y proteger Nueva York?”.
La forma en la que Peter se movía en sus telarañas tenía una forma de moverse como si llevara entrenando toda la vida (y literal, lo dice al principio, “llevo siendo Spider-Man por 8 años, enfrentando los problemas yo solo”), mientras que los movimientos de Miles en combate y en cómo ser Spider-Man al columpiarse de lado a lado es torpe, inocente y casi primerizo. Es como si estuviéramos viéndonos a nosotros mismos siendo Spider-Man y lanzando telarañas por primera vez: pisas el aire intentando de buscar el suelo, mueves los brazos hacia adelante y atrás buscando algo con lo que agarrarte, pero no encuentras nada. En cambio, solo debes lanzar otra telaraña y seguir columpiándote.
El chiste de Miles aquí es que es un nuevo Spider-Man, uno inocente y tranquilo, sin haber visto tanto dolor, golpes o drama en su vida (salvo la muerte de su padre en el juego anterior). Por tanto, Miles ve el mundo de Spider-Man como un “desafío” a lograr, como si se tratase de vencer el High Score en un juego cuyo mentor/mejor amigo te ha hecho entrenar toda tu vida por ello, pero, en dicho camino, te das cuenta de que no se trata de ti o del juego. Se trata del juego mismo y en este caso, Miles tiene como juego principal a lograr el proteger a la ciudad de Nueva York y sus habitantes.
La trama misma presenta un sólido argumento: sin Peter, Miles debe enfrentarse a dos bandas rivales, mientras debe ponerse los zapatos de Peter como Spider-Man, respetando el legado del superhéroe y siendo el “amistoso amigo y vecino Spider-Man”, apoyando a las personas que lo necesitan, salvando su vecindario, protegiendo a sus seres queridos y su ciudad del crimen.
Dicha trama presenta un punto fuerte, repitiendo el legado del juego anterior: ser impredecible. Sin ánimo de spoilear a nadie, este juego resulta sumamente impredecible desde el primer instante en que se juega. Bien algunos fanáticos de la primera entrega, al enterarnos de la segunda, podríamos haber pensado: “Mmm, ahora Miles es Spider-Man. ¿Eso significa que Peter murió, como en la película Spider-Man: Un nuevo Universo / Spider-Man: Into the Spider-verse?”. Pues, déjenme decirles que NO, NO ES tan trágico como alguien podría pensar. Aquí, Miles es Spider-Man porque Peter Parker NO ESTÁ EN NUEVA YORK, pero NO es debido a que murió o algo así. Simplemente, NO ESTÁ. Cuando me refiero a ser impredecible, desde la primera misión, vemos a un Peter más lejano a nuestro mando e incluso, más vulnerable, menos invencible como aparentaba ser en la primera entrega. Durante todo el juego, lo impredecible sucede una y otra vez, sin poder detener la trama y ese gusto por querer jugar con las suposiciones de los fanáticos. En dicha trama impredecible, al igual que el otro juego, no está exenta de momentos llenos de carga sentimental, dejando al jugador al borde de la ira y/o al borde del llanto por todo lo que sucede en el juego.
Lo único malo de este juego es que su trama, dentro de lo que es el modo historia y sus misiones secundarias, es SUMAMENTE corta. Literal, lo jugué por primera vez un miércoles en la noche y lo terminé un domingo en la noche, habiéndolo jugado por tres días (claro que, también, entremedio, jugué Assassin’s Creed Valhalla, Super Smash Bros. Ultimate, dormí y comí, según lo habitual en esos días). Acumulando las horas, habrán sido… ¿alrededor de 20 horas de juego? Por lo que, incluso, ni siquiera podría considerarse como un juego de lleno, parece más bien una expansión al juego principal, a pesar de que los desarrolladores comentaron que “Spider-Man Miles Morales partió siendo una expansión, pero pasó a ser un juego en sí mismo. Por tanto, NO ES una expansión”. Bueno, dado lo corto que es, pareciera como que sí fuera una expansión del juego original.
Sin embargo, en sí mismo, es un juego sustancialmente corto que, dentro de su brevedad, es sumamente entretenido, interesantemente interactivo e inmersivo. La única forma de salvar la brevedad del juego es que, al terminar el modo historia por primera vez, hay una opción de “Nueva Partida+” donde el jugador puede jugar una segunda vez el modo historia, pero ya teniendo todas las habilidades, accesorios, trajes y demás que logró obtener la primera vez, permitiendo desbloquear habilidades, trajes y accesorios que antes no podían obtenerse, a la par que los enemigos son un poco más difíciles de vencer.
En resumen, la trama tiene una sólida premisa: es entretenida, es impredecible y es sentimental. Lo único malo es su brevedad, teniendo como compensación la opción “Nueva Partida+” que, al finalizar el juego por primera vez, el jugador sigue teniendo todo el progreso anterior a dicha partida, pero ahora, desde cero, teniendo todos los trajes y habilidades, dándole la opción de conseguir incluso más trajes, habilidades y luchas más intensas. Puntaje: 9/10
GRAFICOS: Leve mejoría en comparación con su predecesora.
Comparando ambos juegos, Marvel’s Spider-Man: Miles Morales presenta una leve (pero sustancial) mejoría gráfica en cuanto al juego anterior. Aquí, hay mayor detalle a ciertas cosas, acontecimientos y detalles que, en su minúsculo tamaño, sin tanto detalle, fallaría totalmente la necesidad del arduo trabajo estético de dichos momentos. La mejora gráfica va de la mano de los ambientes, las sustancias, el pelo, la piel, los detalles tanto en combate como escenas sin acción, los trajes de Miles, etc.
Sin embargo, como el juego es significativamente corto, los desarrolladores no aprovecharon del todo el explotar los detalles para una consola como la PS4 y decidieron explotarlas (un poco más) en el sistema PS5 donde muy pocos usuarios podrían apreciar el significante cambio gráfico a un precio significativamente más caro que la consola anterior.
En resumen, si bien los gráficos mejoraron en comparación con el juego anterior, se pudo haber explotado más este punto y dado lo corto del juego, también quedó corto su detallismo en la gráfica desde su desarrollo. Puntaje: 9/10
JUGABILIDAD: Versátil, rápido, fluido, pero glitches por todos lados.
Como bien se menciona, el estilo de jugabilidad o gameplay en Marvel’s Spider-Man: Miles Morales resulta mucho más versátil y fluido que su predecesor. Debido a su rapidez, sin embargo, hay una gran dificultad de maniobrabilidad al momento de actuar con sigilo o en un combate abierto, dado que ya no es tan mecánico como el primer juego. Este juego resulta tan fluido que, a veces, llega a ser difícil de maniobrar.
Como nota aparte, uno de sus puntos más fuertes por los cuales la jugabilidad decae es la cantidad de glitches que tiene. Si bien son pocos los glitches, son lo suficientemente importantes como para detener el juego de sopetón, sea o no en combate, mientras patrullas las calles o mientras estás en una escena cinemática. Pasó que, durante la primera vez jugándolo, se paró de golpe tres veces y dos de esas tres nos lanzó a la pantalla de inicio de PlayStation diciendo “hubo un error de carga del juego” o algo así, teniendo que reiniciar el juego hasta el “último punto de control” y continuar la aventura como si nada. Otra vez (y esta sí resultó raro, pues fue solo una vez), estábamos patrullando con Miles y en un momento, en lo que caíamos en picada al concreto, atravesamos el concreto con Miles y caímos a un espacio de nada, debajo de la superficie misma del juego, algo así como el glitch “Infierno Blanco” de Batman: Arkham City. Solo que, en este caso, tuvimos que reiniciar el juego y volver al “último punto de control” como si nada.
En cuanto a los glitches en pleno combate, a veces, los oponentes se atravesaban con los edificios y no podíamos parar el combate. O lo otro, en plena escena con Miles como civil, nos quedábamos atrapados en una conversación y no podíamos movernos dentro del radio de metro y medio de dicha conversación. Para lo cual, debíamos volver al “último punto de control” como si nada y desde ahí, seguir jugando. Esto resulta un poco molesto y hago un llamado de especial atención a los desarrolladores a que, en las actualizaciones futuras, puedan resolver este problema sin mayores dificultades, pues, resulta molesto que un juego tan bueno (pero tan corto) sea opacado por múltiples glitches una y otra vez.
En resumen, si bien este juego tiene una forma más versátil, rápida y fluida de maniobrar a Miles en comparación con el Peter del juego anterior, está lleno de glitches que podrían enojar o molestar a algunos jugadores. Puntaje: 8/10
MÚSICA (Y SONIDO): A estas alturas del desarrollo de juegos y su creciente calidad, resulta extraño que juegos como Marvel’s Spider-Man: Miles Morales carezcan de música selecta para el juego, sea orquestada para el juego mismo o sacado de discos de artistas independientes y externos al proyecto.
En este juego, tanto hay música realizada para el juego (música de banda sonora original en orquesta o tras bambalinas, en la sala de desarrollo) como música de artistas independientes, muy cercanos al hip-hop o rap, propio del personaje de Miles Morales y la construcción de personaje que tiene. En este caso, la música logra dar en el blanco en cuanto a lo que significa el universo de Miles Morales: la música de Jaden Smith da esa sensación de héroe primerizo, inexperto y con toda la inseguridad de no saber si podrá mantener a salvo a su ciudad, pero sabiendo que debe hacerlo y que ahora, la ciudad lo llama y debe responder a ese llamado. En este caso, Miles y el hip-hop/rap de los cantantes, llenan las escenas de entusiasmo y energía, optimismo y compromiso con su misión, dándonos la sensación de que, a pesar de ser el nuevo e inexperto Spider-Man, podrá salir adelante, sin importar el obstáculo.
En resumen, este juego presenta una selección de banda sonora y artistas ad-hoc que añaden un aire de empatía y entendimiento con el personaje, llevándonos a ser parte del universo de Miles, mientras jugamos el juego. Puntaje: 10/10.
ACTUACIÓN DE VOZ Y ANIMACIÓN: Fuerte reparto de voces lleva la batuta del juego anterior, permitiendo crecer y destacar a su propio modo.
Para lo que es el reparto de voces actorales, dispuestas a crear un universo tan finito como el de Marvel’s Spider-Man: Miles Morales, hay que destacar que el trabajo de los actores de voz es impresionante. Teniendo como base a un actor de voz de renombre como es Yuri Lowenthal / Jimmy Benedict (Peter Parker en el idioma inglés, en ambos juegos de Marvel’s Spider-Man, incontables juegos y series del anime Naruto como Sasuke Uchiha, entre tantas otras producciones) y trayendo de vuelta al mismo Nadji Jeter (Sam en The Last of Us) para encarnar por segunda vez a Miles Morales en la saga, tras su trabajo en el primer juego, el juego destaca un fiel y minucioso cuidado lineal en cuanto al primer juego.
Permitiendo expandir las habilidades actorales de voz de Jeter, como Miles Morales (interpretado por Jeter en el juego Marvel’s Ultimate Alliance 3: The Black Order), el trabajo que presenta Jeter es sólido y leal al personaje de Miles, dándole una voz única y personal. Al ser un actor joven, la voz de Miles no parece forzada, siendo fiel a la juventud del mismo personaje, incluso siéndole fiel a las raíces latino-afroamericanas de Miles, al poder hablar inglés y a ratos, español latino con mínimas o nulas dificultades o tropiezos, haciendo que la voz de Miles sea realmente suya y no dificulte su desarrollo como personaje.
Para los personajes secundarios, como la madre de Miles, Rio Morales (Jacqueline Piñol), el periodista opositor de Spider-Man, J.J. Jameson (Darin de Paul) o los villanos de Spider-Man, Rhino (Fred Tatasciore), Kingpin (Travis Willingham), el misterioso Tinkerer o el empresario corrupto, Simon Krieger (Troy Baker), todos tienen un papel importante en la obra e intentar de darles un puntaje a cada uno, no solo resulta difícil, sino que no daría justicia a cada uno de los personajes que interpretan y la actuación que permiten realizar en pantalla. Esto, puesto que, mientras Rhino y Kingpin aparecen en momentos sumamente cortos y breves del mismo juego, Rio Morales, JJJ, Tinkerer y Krieger son personajes que están en constante contacto e interacción con Miles Morales, durante el transcurso del juego. Con ellos, podríamos inclinarnos más a darles puntaje, pero de forma muy breve.
Rio Morales se presenta como una madre preocupada, amable y comprometida con su comunidad, tanto así que, tras la muerte de su esposo en el primer juego, se está lanzando para un cargo político de la ciudad de Nueva York, permitiéndole a su comunidad una verdadera oportunidad de ser escuchada. Al ser una persona de ascendencia latina, juega mucho con los acentos y con parte de la cultura de su país de origen, lo que, a ratos, podría caer mal para ciertos jugadores. Sin embargo, permite un buen desplante en escena y sus conversaciones con Miles son bien recibidas, al ser una madre preocupada, pero dándole a Miles las libertades de un adolescente “común y corriente” que está comenzando a asentarse en su nuevo hogar y nuevas instituciones educacionales. Puntaje: 10/10
Con Triple J, la discusión nunca termina. Y es que Triple J está tan metido en la idea de que cualquiera que se llame Spider-Man está involucrado con cada cosa mala que sucede en Nueva York que hace lo imposible por socavar al arácnido héroe, no reconociendo sus errores y ninguneando a nuevas y emergentes promesas del periodismo del siglo XXI, como pasa con la promesa de los podcasts, Danika Hart. Dentro de lo que puede, Triple J permite que los personajes puedan odiar y reírse de él, en sus burdos y básicos intentos de mofarse y bajarle del podio a Spider-Man como único héroe de esta saga de juegos, mientras que, con su ira y sus argumentos de poco peso, trata de opacar a Peter o Miles. Puntaje: 10/10.
Tinkerer es un personaje nuevo para la saga, pero no para el universo cómico de Spider-Man. Tras la caída de Kingpin, el Señor Negativo y sus secuaces, además de la amenaza que representó Otto Octavius (o Doc Ock) en el primer juego, la ciudad se ve amenazada por una nueva legión de problemáticos personajes, conocidos como “Los Underground”, muchos de ellos adolescentes y jóvenes problema que ven el poner a la gente en peligro como diversión, llamadas de atención y más fama y suscriptores a redes sociales. Mientras que Tinkerer tiene una motivación de peso, sus secuaces parecen llevados a la idea de que el peligro es simplemente para la fama y el caos es simplemente necesario, haciendo que el personaje de Tinkerer caiga más en una motivación social sin peso y cayendo en su actuación personal. Puntaje: 8/10.
Finalmente, Simon Krieger es el personaje que todo el mundo debería odiar desde el primer momento. Se nos presenta como un ejecutivo, preocupado por el bienestar de los demás y de crear nuevas formas de energía para la sociedad, cuando por detrás, ve el dinero como única vía para sobresalir y la única forma de hacerlo es hacer más grande su negocio, sin importar la cantidad de vidas que se tengan que perder por ello. De la mano del mismísimo Troy Baker, Krieger se nos muestra como un villano necesario e intocable, pero que no se desespera ni ataca con mano propia al héroe, sino como el villano que manda a sus lacayos a limpiar los tratos sucios. Puntaje: 9/10
En resumen, con un sólido y comprometido elenco, Marvel’s Spider-Man: Miles Morales permite crear un ambiente de creatividad y versatilidad en la actuación de voz que logra meternos de lleno en el juego, volviéndolo inmersivo, didáctico e interesante. Puntaje: 9.25/10.
GUION: Interesante e innovador, pero no deslumbra en muchas cosas.
Aunque nos dan un guion sólido y sin muchas redundancias o problemas de trama y entendimiento para los jugadores más detallistas, el guion se reduce a entregar la información rápida y concretamente, haciendo poco uso de chistes malos de parte del original Spider-Man.
En esta parte, Miles no juega mucho con su ingenio de contar chistes malos o molestar a sus enemigos como lo hacía Peter y se concentra completamente en llevar sus tareas y objetivos a cabo, como son derrotarlos, detenerlos y llevarlos ante la justicia. Pero sí toca temas como la necesidad de que la gente del gobierno, la alcaldía o la policía comience a ver a los más necesitados como la gente que vive en Harlem, tocando temas sociopolíticos como el movimiento Black Lives Matter o la necesidad de que las personas sean capaces de ver y reflexionar en el hecho de que todos podemos ser el superhéroe de nuestra propia historia y todos podemos salvar el día, solo hay que creérselo.
Yendo de la mano de lo sociopolítico y el movimiento Black Lives Matter, el movimiento obtuvo mayor importancia y peso cuando, en pleno 2020, George Floyd murió cuando estaba siendo detenido por un policía en Estados Unidos. Los medios se lanzaron contra la policía y el enojo y la ira de toda una parte de la población estadounidense se reflejó en las múltiples manifestaciones en Minneapolis, un día después de la muerte de Floyd. Dichas manifestaciones siguen orquestándose hasta el día de hoy, sin una respuesta positiva de parte de las directrices gubernamentales de Trump (directrices que siguen analizándose y buscando una solución a manos del nuevo presidente, Joe Biden). Gracias al movimiento, en este juego, hay un sentido de comunidad y realidad sobre aquellos que son los más afectados: aquellos que la policía o los poderosos no quieren ayudar o ver y los ven simplemente como una molestia y un obstáculo más en su carrera. Con ello, Spider-Man: Miles Morales, juega con un tema político sumamente frágil y logra mostrar cierto apoyo y respeto, aun cuando es un tema que da para reflexionar y analizar, fuera de las pantallas o el universo de un videojuego.
No obstante, por otra parte, muestra uno que otro acierto al jugar un poco con la dualidad del idioma inglés y español, al ser Miles un personaje de padres tanto latinos como estadounidenses. Hay que añadir que, otro acierto son los constantes cambios temáticos con respecto a quién, qué o cómo pasó el villano a tener más o menos poder que Miles, pero, aun así, pasa a ser más amenazante para el nuevo héroe arácnido.
Aun así, el juego no deslumbra por su guion o su puesta en escena, dado lo repetitivo que ha sido jugar un juego de este calibre: el personaje llega, la ciudad lo necesita y los malos son más o más poderosos que el héroe, dándole menos opciones para enfrentarse a ellos de manera moralmente correcta y justa. Dado que este juego se desarrolló como un juego independiente por sí solo, uno esperaría más guion, más trama, más profundidad al juego anterior. Pero, simplemente nos entregaron un juego que, fácilmente, podría ser catalogado como contenido adicional de mayor peso que código o descarga digital y que es necesario un segundo CD para instalarlo.
En resumen, aunque se presenta un guion innovador y distinto en comparación a su predecesor, no brilla en su presentación ni desarrollo, dándonos un guion aceptable y sorprendente a ratos, pero logrando ser parte de un juego poco predecible y bien ejecutado. Puntaje: 9/10.
CINEMATOGRAFÍA: Fantástica, pero dependiente de las escenas de combate y cinemáticas no jugables para destacar en todo su potencial.
En cuanto a la cinematografía, hay un notorio avance en detalles cinematográficos y juego de cámaras lentas, tanto en combate como en las cinemáticas no jugables. Sin embargo, hacen un claro y notorio abuso de las cámaras lentas alrededor del juego, pero solo para recalcar lo sorprendente que es el nuevo Spider-Man en combate o en las cinemáticas, haciéndonos sentir parte de la evolución de Miles como nuevo superhéroe arácnido e invitándonos a sentir esa emoción de ser parte de su desarrollo como héroe.
Aun así, la cinematografía va de la mano de los gráficos y como fue mencionado anteriormente, los gráficos tuvieron una leve mejoría en comparación al juego anterior, pero solo atento a detalles específicos y no generales. Es aquí (en cinematografía) donde los gráficos destacan en su detalle, pero no por sí solo, durante el juego mismo, mientras se juega, se escala o se interactúa con los transeúntes de Nueva York.
En resumen, la cinematografía destaca su avance y poder desde las tomas en cámara lenta (en combate y en las cinemáticas no jugables) y el atento uso a detalles gráficos en las cinemáticas del juego, pero de por sí sola, no destaca por sí sola, pues destaca junto a la gráfica, otorgando detalles importantes, pero dependiendo totalmente de ella para subsistir. Puntaje: 9/10.
En conclusión, Marvel’s Spider-Man: Miles Morales es un juego que, si bien es corto, tiene sus grandes altos y minúsculas bajadas, teniendo como fortaleza una trama solida y consistente, un gran reparto y una excelente selección musical para el desarrollo del juego. Su minúsculos bajones permiten a la critica hacer que el juego sea visto en menos, cuando en realidad es un juego entretenido e inmersivo, personal y didáctico, sumamente recomendable.
Es un juego DIGNO DE JUGARSE, tanto si te gustó el juego anterior como si quieres un juego en el que debas atravesar toda una ciudad como Nueva York para tu nuevo objetivo, siendo tú la nueva promesa del universo de Spider-Man, Miles Morales.
--- ReViewer World Critic, junto con RePlayer World Critic



Comentarios